miércoles, 24 de abril de 2013

MICRORRELATO DE LA PRIMAVERA EN TORQUEMADA


                  Por fin se conocen Violeta y Nevao

Había una vez, hace mucho tiempo una niña llamada Violeta. Tenía el pelo largo y liso, sus ojos eran verdes y tenía unas pestañas muy largas y también verdes. Su nariz era amarilla y muy bonita y sobretodo llamaba la atención su  boca porque  la tenía muy grande.
A Violeta le encantaba que llegase la primavera porque así podía oler las flores, pasear a su perro Tobi y revolcarse con él en la hierba.
Violeta y su perro Tobi, vivían en Torquemada, muy cerca del campo. Desde donde vivían, podían ver y oler flores, árboles, hojas y también podían ir a un lago, llegar  a un río y atravesar el puente. Les encantaba correr detrás de las mariposas y coger mariquitas para que les contasen los dedos y después dejarlas volar.
Un día que Violeta y Tobi estaban tumbados en la hierba descansando, escucharon una voz que decía " No tengo nada en contra de la primavera, y me entristece mucho no poderla ver".
Violeta y Tobi, al principio se asustaron mucho, pero después como les encantaba correr aventuras, decidieron seguir el camino hasta llegar al lugar de donde procedía la voz.
Allí se encontraron con Nevao, el invierno,  que era un árbol con nieve en forma de cara y entonces Violeta se acercó muy despacio y le preguntó muy bajito:
- ¿ Qué te pasa?, ¿ por qué estás tan triste?
- Porque quiero ver a la Primavera- dijo Nevao, levantando un poco la cabeza.
- Si soy yo, dijo Violeta sonriendo de oreja a oreja, con su gran boca.
- ¿ Eres TÚ de verdad ?- dijo el invierno
- Sí.  No ves que estoy feliz ,que tengo nombre de flor, tengo las pestañas verdes y sobretodo, no ves que tengo una sonrisa amarilla como el sol.
 Entonces sucedió que, el Señor Invierno, de nombre Nevao, dejó de llorar porque vio a la Primavera. Nevao había conocido a la primavera, que era su gran deseo y entonces se hicieron amigos.
 Nevao estaba contentísimo y  decidió dejar de recuerdo una nube de nieve a su amiga la Primavera y Violeta a cambio  le dio una flor con una hoja a su amigo el Señor Invierno para que la guardase.
Los dos estaban  contentos y felices. Pero, de repente, Nevao,  el invierno empezó a desaparecer porque se tenía que ir a otro país ( imaginaros a qué...).

Y colorín colorado este micro hecho cuento se ha acabado.




                                            

2 comentarios:

  1. Quiero agradecer a todos los asistentes a la sesión de microrrelatos su presencia. Además felicitar a los niños y niñas de Torquemada por su comportamiento y actitud.
    Esperamos poder compartir con vosotros, de nuevo, otros micros y poder inventar más historias.

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  2. Realmente la sesión en Torquemada fue una pasada... ¡¡ 34 niños y niñas y se portaron genial !! y consiguieron crear una historia muy chula... ¡¡e hicieron unos dibus también muy chulos!!

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