viernes, 17 de enero de 2014

CUENTAGOTAS EN LA CLASE DE INFANTIL, CEIP VIRGEN DE ESCUDEROS (BURGOS)

(TRANSFORMAR MICROS)
EL AGUA ESTABA EMOCIONADA.
POR FIN HABÍA LLEGADO EL INVIERNO. POR FIN PODÍA LLORAR.


MARIA GRACIA ESTABA EMOCIONADA. POR FIN LE HABÍAN TRAÍDO JUGUETES.
POR FIN PODÍA JUGAR.

CADA UNO ESCRIBIRÁ SU MICRO TRANSFORMADO. PERO DE MOMENTO RESPONDEREMOS A ESTA PREGUNTA:
¿POR QUÉ O CUÁNDO NOS EMOCIONAMOS?

PORQUE ME TRAEN JUEGUETES
CUANDO VOY A LA PLAYA
CUANDO VEO LAS GALLINAS DE MI ABUELA
CUANDO VOY A LA PISCINA
CUANDO VEO UN GATITO
CUANDO VOY AL PARQUE

¿Y CON QUÉ O CUANDO TE EMOCIONAS TÚ?

ASÍ TRABAJAMOS NOSOTROS EN EL COLE LOS MICROS.


viernes, 3 de enero de 2014

Marcelo y la ardilla pintora ( Tariego de Cerrato)

El pasado trece de diciembre tuve la suerte de que me invitase la responsable de la biblioteca  de Tariego, Mar Calzada,  a inventar una historia con l@s niñ@s de esta localidad.
Una experiencia muy grata. Como siempre felicito a los protagonistas por su imaginación y creatividad.
Mar ha tenido la amabilidad de dejarnos por escrito el resultado. Espero que os guste tanto como a mí.

MARCELO Y LA ARDILLA PINTORA
E

rase una vez Marcelo, era muy grande, anciano, con poco pelo, gris y marrón, ojos grandes, nariz muy alargada y aguileña.                 La expresión del anciano era un poco triste y pensativa.
Al anciano le encantaba pintar, hacer cuentos, dibujar, tallar la madera, echar migas de pan a los pájaros, hacer cosas para los pájaros.
No le gustaba maltratar a los animales, ni tirar basura, contaminar, que las personas se enfadasen ni sobre todo que contaminasen el agua.
Vivía en la colina de Tariego y al lado había un bosque. Apareció a su lado una ardilla.
Un día Marcelo estaba alegre, silbando y apareció una ardilla y le dijo:
-¿Qué haces aquí? 
Y la ardilla le dijo:-Estaba cogiendo bellotas y me he despistado, iba saltando de árbol en árbol y me he despistado.
Marcelo al ver a la ardilla tan triste decidió ayudarle y le dio unas castañas.
De repente, a lo lejos se oyó decir:
-¿Pero…quién ha pintado de marrón y naranja los árboles…?
Y al escuchar eso la ardilla y Marcelo, fueron al bosque a buscar, pero por el camino, descubrieron en el hueco de un tronco, la pintura que la ardilla tenía para pintar el otoño.
Y le dijo: -¡¡¡Ten cuidado de no salir sólo por ahí!!!!

  Y colorín, colorado…este cuento, se ha acabado